La misma se da desde las 17, cuando Carlos Verdichio, quien cuidaba de la perra comunitaria Tripo, tomo conocimiento de la presunta perdida de una de las pruebas localizadas por él y que habrían usado en el abuso del animal.

 

A partir de su estada y hasta aún alrededor de las 23 de hoy, unas 20 personas estaban apostadas en el lugar, acompañando dicho reclamo. "Hasta que todas las pruebas no aparezcan, de aqui no nos vamos" comentó a nuestra redacción una proteccionista, mientras circulaba un cafe caliente.

Este lunes, Carlos Verdichio tendria una audiencia en fiscalía sobre el caso y luego marcharían hacia Plaza de Colectividades.